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Ficha Vittorio

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Ficha Vittorio

Mensaje por Charlotte el Vie Jun 20, 2014 2:39 am


Vittorio Trincattore
{ N o m b r e   c o m p l e t o
Vittorio Augusto Trincattore Bacchelli

{ A v a t a r
Alexis Denisof

{ E d a d
33 años

{ N a c i m i e n t o
30 de octubre, Otoño de 1981

{ N a c i o n a l i d a d
Italiano. Nacido en la región de Toscana, Italia.

{ O r i e n t a c i ó n   S e x u a l
Heterosexual

{ G r u p o
Ciudadanos

{ O c u p a c i ó n
Psiquiatra en un hospital de Sheffield. Psicólogo a medio tiempo en su propio consultorio.

descripción psicológica

No se puede esconder. No se puede negar. Es inherente, perceptible, casi tangente... y a pesar de ello, sabes muy bien cómo ocultar tu naturaleza. La misma que se tergiversó cuando la pieza central del reloj se averió y todo el mecanismo cesó un instante... entonces, tu lo areglaste en uno mas elegante, pero más monstruoso, encantador pero inhumano dentro de sí. Volviste a darle marcha, aunque ya no era lo mismo ¿Qué es lo que ha quedado del pequeño e inocente chiquillo que juró liberar de la demencia a quien amaste, cuando le perdiste sin siquiera verle una última vez? No le dejas ir, eso me es claro... sin embargo, tampoco le permites aconsejarte más. Hombre sin camino. Hombre sin fe. ¿Crees realmente en algo? ¿Es bondad restante o vacío, lo que te mueve a actuar?

¿Quién podría dilucidar que eres lobo en piel de cordero? ¿O ciervo disfrazado de bestia? ¿Cuál es realmente la diferencia para ti, que no te importaría vestirte de la más pura insidia para obtener lo que deseas? Todos los aspectos de ti te devolvíeron la mirada en el espejo en el momento en que quedaste en penumbras, sin embargo no eran mas que máscaras. Las enfrentaste, y se volvieron en contra tuya, entonces las tomaste y ellas se encarnaron a ti, sosteniendo en la diestra la verdad dentro de aquel espejismo, y en la siniestra la careta con la que engañarías al mundo entero hasta el final de tus días. ¿Es tu actuación una manera para sobrevivir? ¿Qué es lo que te queda ahora? Aún lo tienes casi todo, pero el prestigio no te llena; mucho menos el lujo. Tus musas ungen tus sienes en aceite, mas suele ser muy breve su consuelo.

Es claro que tus ambiciones te llevaron más lejos que la más noble de las intenciones que anidaste en la juventud. Al no poder hacerla realidad y decir adiós en la sepultura de quien prometiste salvar, ya era muy tarde para dar marcha atrás. Continuaste, pero ahora con hambre de tragedia ajena y sonrisa lisonjera. ¿Por qué despreciar la oportunidad de descubrir el epitome en el alma humana, una vez que perdiste la principal raison d' etré? Aún al principio de todo, si miras atrás no puedes engañar a tu interior: Una parte de ti era sabedora de que tu causa estaba perdida; entonces tu anhelo se convirtió en pretensión, y tu avidez de conocimiento te llevó por la brecha equivocada de la sabiduría, y su coste fue inocencia. Perdiste esta cuando los demonios de la perversidad te encontraron y te forzaron a mirarles. Sé que la primera vez sentiste tanto horror como repulsión... y ahora, sencillamente les invitas una copa para conversar sobre Dios y el diablo, mientras escuchas al mundo pudrirse poco a poco ahogando a los inocentes. ¿Qué haces tú entonces? Dormir un poco, para seguir con el teatro al día siguiente. Dudo si te faltan energías para intentar cambiarlo, o simplemente eres un tirano.

¿En qué consiste tu tiranía? Simple: haces lo que debes hacer como doctor. Das un dulce al loco, le recitas un breve y esperanzador discurso a la vez que le pintas el firmamento de turquesa para regresarlo feliz y repuesto a una falsa sociedad, que solo te dignas a observar esperando su ruina total. Haces lo que está bien para los demás, su alivio más inmediato... porque así debe de ser. No es realmente lo correcto, y lo sabes. Inclusive la esperanza misma no te es más que un cliché barato y gastado, un mal poco menos nefasto que la resignación, una vagatela para continuar solo un momento más antes de morir; o una tortura si se le usa bien. Tanto de lo que descubriste y experimentaste casi te arrancó los ojos. Callas lo que viste, pues es mas sano que ser tildado de demente y arruinar tu carrera. No es práctico ir contra la corriente... no obstante, existen las afortunadas personas que reciben tu ayuda sincera y certera fuera de tu parentela.

Pecas de maquiavélico, si... empero, no podría dudar de tu a veces muy guardada humildad. Tu paciencia es infinita... ¿O es únicamente por que se alimenta (y aguarda) con el placer de lo que vendrá después de la ruina ajena? Incluso con todo aquello, sabré que eres un buen hombre por lo que todavía queda de humanidad en tus ojos. Todo lo malo que pudiera habitar en ti es compensado con tu propio código moral y tu honor, resultándote deleznable cualquier tipo de traición pues, antes de enseñarte a ser hombre, te enseñaron a ser un caballero. Ya el simple hecho de dar la espalda a un ser te rehúsa, ya que cuando niegas la mano a los demás, te la has de negar a ti mismo. El mal que te aqueja es encontrarte demasiado versado en la inmoralidad del hombre, como para no haber asimilado cada aspecto de lo que hace a la humanidad tan terrible, y lo que te hizo llegar a la raíz de que el ser humano realmente puede ser perverso por naturaleza. Il peccato si annida nel sangue

Odio y adoración, bondad y malicia, alegría y tragedia, éxtasis y miseria. Reconoces perfectamente todas aquellas emociones, le das a cada una un papel y un libreto, te complaces de dicha actuación y aplaudes al maestro: La inquietante voluntad humana. Será por ello que abrazaste tan fuerte tu profesión al tener que abandonar a la primera musa en tu infancia, y después al blanco de tu determinación. Te permite no dejar de ser humano y convertirte en un simple y vulgar monstruo de mil caras, un perfecto hipócrita como aquél que siente todo sin sentir, un mero actor de segunda vacío por dentro. No se me ocurre nada en lo que de verdad puedas creer, ya menos hablar de tenerle fe. No hay infierno, ni Lucifer; es más cuestiono si le temes a algo más allá de perder a tus más cercanos. No es por gusto que entres y salgas en secreto por los callejones de la herejía, que conserves una sardónica sátira y un sarcasmo de la vida y la muerte que solo tú puedes comprender... simplemente, te quedaste sin opciones.

Un hombre que podría mostrar la mejor cara de la humanidad al mundo, con su sola y más sincera sonrisa... pero no ve ya sentido en ello. No importa en cuan baja escala moral te pongas, el mundo sigue viendo el mejor aspecto de ti, explota tus virtudes aunque sólo las veas como un adorno vacuo para disfrazar al Wendigo. Tu rostro en el fondo parece vacío... o mejor dicho, cansado. Algún día todo terminará... lo prometo.

{G u s t o s:
◈ Su trabajo. Difícilmente habría de cambiarlo.
◈ La música clásica. Desde sinfonías y nocturnos hasta óperas, aunque sea dicho que tiene cierta preferencia por los coros y cánticos.
◈ Las orquestas. Da igual lo que toquen, siempre estará complacido de ver alguna, y en vivo ni se diga.
◈ Literatura y mitología. Es bastante selectivo con lo que lee, pero es tanto varón de musas como de ciencia. Sea Shakespeare o Asimov, no rechaza jamás una buena lectura.
◈ El teatro. Considera que la misma vida es una gran puesta en escena, llevando cierta analogía de un observador de aquella, en su profesión de psicólogo.
◈ La arquitectura. Si no hubiese sido psiquiatra ni músico, habría sido ingeniero.
◈ Escuchar a su hermana tocar el piano, incluso más que hacerlo él mismo.
◈ Un buen vino, por supuesto. Posee mas una inclinación por los tintos dulces, cuyo sabor y textura evocan a memorias de su infancia.
◈ La cocina tradicional de su país. ¿Cómo no? Cabe destacar que cocina muy bien.

{D i s g u s t o s:
◈ Gente descortés y más aún, pedante. Si bien el puede llegar a ser un poco soberbio (y lo reconoce), sabe bien el límite entre el sarcasmo amigable y directamente, la arrogancia.
◈ La falta de respeto ajena, y de la misma forma la falta de humildad
◈ El humo de cigarro. No entiende como tantas personas pueden acostumbrase a un olor tan desagradable como el del tabaco.
◈ Gente chismosa... era de suponerse. Que husmeen en sus asuntos puede incluso parecerle enervante.
◈ Cosas demasiado dulces. A diferencia de Octavia, se empalaga rápido con los postres.
◈ Comida demasiado condimentada, y la comida chatarra. Ambas le parecen una pérdida innecesaria de alimentos.
◈ La imprudencia. Algo que debería ser un pecado.
◈ En sí, no le gusta que la música sea solo ruido y letras sin sentido, o repletas de vulgaridades. Géneros que pequen de este insidio son de su completo desagrado.

{F o b i a s:
¿De qué manera podría sobrevivir este sujeto si sufriera alguna de las fobias que aquejan a sus pacientes? Ninguna para destacar.

{M a n í a s:
Levantarse de su asiento cuando una dama abandona la mesa, o la misma entra a una habitación.

Golpear suavemente con el índice la superficie de la mesa o escritorio, mientras cuenta mentalmente en su idioma natal. Le ayuda a concentrarse cuando se encuentra tenso.

Si le cuesta trabajo espabilarse por la mañana aún con la ducha, bebe un poco de oporto, para despertar.


datos históricos

{ H i s t o r i a:
P r i m a      S c e n a
Fue dado a luz una mañana fría, aunque soleada de mediados de otoño del 81, en un hospital de Toscana, cercano al hogar de sus abuelos paternos. La joven Elizabeth, mitad inglesa / mitad italiana y la madre del recién nacido, había decidido mudarse al país junto con su marido para hacer su vida. La misma optaría por ponerle al bebé el mismo nombre que su propio padre: Vittorio.

S e c o n d a     S c e n a
En medio de múltiples viajes alrededor de toda la república italiana, gracias a la vocación del padre, clases particulares y veranos enteros corriendo a través de los viñedos de su abuelo Santino, es donde transcurre la niñez de Augusto. Unos años después, a la edad de 7 es cuando ve a su hermana menor por primera vez, al venir al mundo una cálida tarde de abril.

T e r z a     S c e n a
Rodeados por el mundo sinfónico de Fausto, el padre de ambos niños, estos manifiestan desde temprana edad el deseo seguir sus mismos pasos en el ámbito musical: la nena, Octavia, una gran pianista y Vittorio, el mayor, director de Orquesta al igual que su principal modelo a seguir. Al final, sólo la chica es la que cumpliría su mayor sueño de la infancia.

Q u a r t a     S c e n a
23 de diciembre, 1990. Como la mayoría de los chiquillos, ambos hermanos adoraban a sus abuelos. Especialmente Vittorio, no por ser el mayor y poseer un tanto más de conciencia, sino por pasar más tiempo con ellos y recibir más el consentimiento de estos, incluso mas que el de los propios progenitores. Por lo mismo, no sería de extrañar que el aún pueril muchacho cambiara por completo su ideología y, posteriormente, hasta sus planes a futuro cuando una veterana Bianca fuese diagnosticada con Esquizofrenia. Cierto fue que su "mamma Bianca" se caracterizara por un humor y forma de ser... algo rara, aunque inofensiva. Entonces, ¿Perder a su abuela más querida, mientras la veía enloquecer más cada día? A partir de ahí, a los 9 años decidió dejar de viajar y tomar clases privadas, para asistir a un verdadero colegio.

Q u i n t o     S c e n a
No tuvo problema alguno en su ingreso a la primera escuela, pese a nunca haber pisado una. Ante los frecuentes viajes que su familia tenía qué hacer por el país, optó por vivir con sus abuelos. Los primeros meses no fueron difíciles... o eso, hasta que los síntomas de la enfermedad en su abuela empeoraron. Con esto, la anciana es trasladada a un hospital psiquiátrico cercano. Fausto, por su parte, consigue un puesto fijo en una sinfónica de Toscana, y al establecerse formalmente inscriben a la pequeña Octavia al mismo colegio que su hermano.

S e s t a     S c e n a
Con el transcurso de los años, la medicación dada a Bianca solo consigue amansar la sintomatología, entre ellas las alucinaciones cada vez menos perturbadoras, mas no es posible detener el progreso de la enfermedad. El ahínco del joven Augusto le valió para que le permitiesen saltarse un año a su grado, estando en la primaria. Al final, lograría ingresar a la facultad de Medicina en la Universidad de Florencia con tan sólo 17 años.

S e t t i m a     S c e n a
Su último año de internado, el de servicio, fue dado en una clínica de un pueblo pobre en Grosetto, Florencia. Bastantes de las experiencias que vivió ahí formaron aún más no solo la metodología, sino la manera y mentalidad de aquél individuo cuya fe flaqueaba, únicamente para dar lugar a un pensamiento si bien más objetivo, más calculador y un poco frío... más ambivalente. Al terminar este, se gradúa de la facultad con honores y enseguida, comenzaría su especialización en psiquiatría clínica a la edad de 24.

O t t a v a     S c e n a
No sabría si la desesperación por terminar sus estudios a la brevedad sería puramente por los deseos que desde pequeño acuñó en ayudar a su abuela... o por una especie de remordimiento acechante, al no poder hacer nada por ella. En el fondo, entre más avanzaba, más se daba cuenta de que no solo no había remedio para la enfermedad, sino tampoco freno para su final. Aún así, ciego de la verdad por decisión propia, luchó día y noche para concluir. Es una noche de Junio del 2009 cuando recibe la noticia de que ella ha fallecido en su habitación, preguntando por su "bambino" Vittorio. El estaba por graduarse en su especialidad a tan solo un par de semanas después.

N o n a     S c e n a
El subsecuente funeral permanecería grabado por siempre en su memoria, cruda y confusa. La graduación pasó a serle un mero compromiso. ¿Cómo uno de los mejores alumnos no asistiría a ella para representar a los demás y dar el discurso de despedida? Incluso tenía pase a una de las más prestigiosas y mejor pagadas clínicas en Florencia. Como cereza sobre el pastel, se contactó a su madre desde Sheffield para comunicarle que su padre se encontraba gravemente enfermo, y que deseaba ver a la familia entera en lo que quizás, serían sus últimos días de vida por intoxicación.

D e c i m a     S c e n a
Al menos tendría el aliciente de que el abuelo Santino no habría de quedarse solo, ya que la familia de su tío Alaude le harían compañía hasta que volviesen. Es entonces que se trasladan hacia Inglatterra, habiendo el joven italiano terminado su carrera, declinando el importante puesto que le ofrecían en su país. Son semanas las que ocurren en la enfermedad del abuelo materno, y la duda sobre qué hacer con su vida es más grande aún en Augusto. Su credo en la medicina (y en todo) agradece que la salud en el anciano se estableciera al fin, y no dejara viuda aún a su mujer.

U n d e c i m a     S c e n a
Pese a que el tiempo que consideraban estar en la ciudad británica fuese poco en realidad, la posibilidad de quedarse era más y más tangente. ¿Por qué no? Al menos para Vittorio podría ser un giro conveniente, y necesario al perder el objeto de su principal motivación. Más aún, cuando de parte de un tío le ofrecieron un puesto en el hospital regional de Sheffield, no dudaría más entonces en echar raíces en Inglaterra. A tan solo unos meses, se decide por seguir estudiado mientras trabaja, ahora en la licenciatura de Psicología General. Esto a la edad de 28.

D o d i c e s i m a     S c e n a
4 años más tarde no únicamente ha terminado la segunda carrera, sino reunido el suficiente dinero propio para poseer su propio consultorio. Se ha vuelto un hombre bastante ocupado, a veces siquiera para dormir un poco... pero al final, es su profesión lo que, en paradoja, le mantiene cuerdo. Recientemente ha regresado de un viaje a la ciudad que le vio nacer, para dar acompañar a su abuelo Santino en sus últimos días y darle el ultimo adiós junto a sus padres y hermana.

{ F a m i l i a r e s:
▲ Fausto Trincattore Gagliardi| Padre. Italiano. 62 años. Director de Orquesta.
▲ Elisabeth Bacchelli Trincattore, Adams | Madre. Italoinglesa. 58 años. Profesora de Ciencias en la Universidad de Sheffield.
▲ Octavia Alessandra Trincattore | Hermana. 26 años. Pianista profesional.

▲ Santino Trincattore | Abuelo paterno. Fallecido recientemente, a los 93 años.
▲ Bianca Isabella Andrecchi Trincattore | Abuela Paterna. Fallecida a los 84 años en 2009.
▲ Giorgio Alaude Trincatorre | Tio paterno. 65 años. Herededo y dueño del Viñedo familiar.

▲ Vittorio Bachelli Lombardo| Abuelo materno. Italiano. Antropólogo y ex-profesor en la Universidad de Sheffield. 87 años
▲ Maria Janette Adams Green | Abuela materna. Inglesa. Ama de casa.


otros datos
☩ En su estudio personal, conserva un cráneo humano. Puede observarlo durante varios minutos mientras se pierde en sus cavilaciones, pero nadie mas que él sabe a quién perteneció.

☩ Padece miopía, razón por la que usa lentes aunque, de cerca puede ver perfectamente.

☩ Es bastante raro que duerma más de 6 horas.

☩ Sabe leer en braile.

☩ A pesar de ser doctor, posee buena caligrafía.


woodstock records




Última edición por Charlotte el Mar Jul 22, 2014 4:58 am, editado 12 veces (Razón : que)



Charlotte
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